SAN RAFAEL HISTORIA - PIONEROS

Otto Suter
Otto Suter

Don Otto Rodolfo Suter fue uno de los más importantes pioneros de la vitivinicultura sanrafaelina, conocido por sus contemporáneos simplemente como don Otto.

 

Nació en 1860 en Alsacia, Suiza, en un cantón donde se hablaba alemán, por lo que siempre se pensó que era alemán, pero no era así. Perteneció a la Colonia Suiza que se formó en San Rafael, que si bien fue pequeña tuvo enorme gravitación.

 

En su tierra natal había contraído matrimonio con doña Ana Isler, con quien llegó a la Argentina a mediados de la década de 1880. Primero se instalaron en Santa Fe, dedicándose al comercio. En el pueblito de San Gerónimo nacieron Emilio, el mayor de los hijos, y luego Federico, en 1899.

 

Al poco tiempo se enteró de que existían unas tierras donde podía desarrollar la actividad que lo apasionaba y que conocía bien: la vitivinicultura, ya que desde niño, junto con su padre, había aprendido los secretos de la elaboración de un buen vino. El lugar se llamaba San Rafael, en Mendoza. Viajaron hacia ese sitio y la familia se instaló en San Rafael, donde don Otto pudo adquirir 7 hectáreas de tierras incultas en El Toledano, Las Paredes, en el mismo lugar donde luego desarrolló su industria. Se estableció en 1900.

 

Como todos los pioneros que llegaron en los primeros tiempos, debió trabajar el campo hasta dejarlo nivelado y a ese período, 1908, corresponde la foto donde se lo ve, junto con un grupo de personas almorzando bajo una enramada, donde tenían todo tipo de herramientas y donde se protegían un poco del sol y de la lluvia. Esta fotografía ha sido reproducida en los murales del Correo.

Cuando tuvo sus tierras niveladas plantó en un principio viñedos de las variedades Semillón y Pinot blanco, especies traídas por los franceses, pero en 1918 hizo traer de la zona del Rin las variedades Riesling y Merlot, las que aclimató con notables resultados.

En sus tierras construyó la que al principio fue su bodeguita, que era sólo un galpón de adobe. Al lado construyó su casa. En el primer año consiguió elaborar 17 barriles de vino comprando uvas que le vendieron los franceses, porque no le alcanzaba su cosecha; luego ya produjo de su propia finca, con sus propias vides y logró vinos que comenzaron a considerarse muy especiales, ya que había decidido hacer sólo vinos finos.

 

El blanco predilecto
Conocía los secretos de la elaboración del vino, pero de tradición alemana siempre tenía un lema presente: “Más vale poco, pero bueno”. Se especializó en vinos blancos, solía decir: “Quien quiera tomar vino Suter, que tome blanco”. A él no le gustaba el vino tinto.

 

Una vez que estuvieron ubicados en San Rafael nacieron otros hijos: Juan Ernesto, Carlos y Ana. Aquí trabajó con tesón y con muy pocos recursos económicos, hasta que la viña inicial produjo una buena cosecha y pudo elaborar buenos vinos, a los que denominó con su apellido: Suter. Trabajó siempre secundado por su esposa y utilizando, al comienzo, una pequeña cuba de álamo. Los comienzos fueron muy difíciles, como les ocurrió a todos los pioneros.

Don Otto realizaba una selección amorosa de sus racimos de uvas exquisitas que habrían de proporcionar las bases para una técnica y una calidad de producción, que ganó a través del vino Suter fama internacional. Se entregó de lleno a la industria, pero distinto a los demás porque no buscó la cantidad sino la calidad. Comenzó vendiendo la producción de su viña en el medio. Las ventas se dirigían prácticamente al consumo local, ya que los medios de comunicación no permitían otra cosa.

Con la llegada del ferrocarril la empresa pudo ir ampliando sus actividades. A la llegada del tren se encontraba presente entre las personas más importantes de San Rafael y aprovechó este símbolo del progreso, que le permitió llevar sus vinos fuera de la provincia.

 

Muchos años después le vendía sus vinos a Bodega Hansa, que elaboraba licores.

Según me han contado otros miembros de la Colonia Suiza, las fiestas de Navidad se celebraban en su casa y a los pinos que bordeaban la calle de entrada los decoraban con rojas manzanas y algunas velas, por lo que se iluminaba la callecita. Eran fiestas muy lindas las que se hacían en el San Rafael de la Colonia.

 

El Suter Etiqueta Marrón fue durante muchos años el único vino blanco que se pedía en todos los restoranes del país.

 

Junto con otro grupo de comerciantes e industriales integraron la comisión que dio origen, en 1919, a la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de San Rafael. Durante 1921 fue elegido presidente.

 

El Suter es uno de los vinos de San Rafael que han logrado fama mundial, es tal vez de los más antiguos que San Rafael produce y desde antaño se halla en el mercado mundial. Fueron los vinos “creados” por don Otto Rodolfo Suter.

 

Fuente: Diario UNO Textos: María Elena Izuel

Guía La Melezca

Guía La Melezca

Completa guia de bodegas y restaurantes del Sur de Mendoza. Consulte precios de publicacion.

MAPA GPS

MAPA GPS

Innovador mapa del Cañón de Atuel y Valle Grande con los principales prestadores de este atractivo destino turístico.

Agenda Cultural

Todo lo que ocurre en San Rafael en un sólo lugar.

Historia

Historia

La historia, sus pioneros y todas las fotos que cuentan en detalle los orígenes de San Rafael.